Surfear con kilos de más y ser feliz

Mi cuerpo y mi imagen de surfera en conflicto

De todas es sabido que el cuerpo de las surfistas está condicionado por el marketing, o mejor dicho, las compañías han apostado siempre por cuerpos imposibles, estereotipos tan exigentes que muy pocas podemos identificarnos. Si además somos mayores de 40 no te encuentras representada en ninguna foto, aunque sí en el agua. Pero ¿está cambiando esto?
 Surfera en su tabla dentro Del Mar esperando la ola
Foto: Unsplash

Para empezar quiero decir que esto es una reflexión personal puedes estar de acuerdo o no, no pretendo sentar cátedra, simplemente reflexionar sobre si es o no saludable para nosotras y para nuestras peques la imagen de las surfistas y si está habiendo algún cambio.

También he pensado mucho cómo plantear este tema desde la sororidad, respetando la voluntad y la libre elección de cada mujer sobre su cuerpo. Es obvio que no quiero criticar a las mujeres que sirven de modelos para las grandes marcas, sólo quiero reflexionar sobre la relación entre ser modelo y ser surfista y cómo nos afecta al resto la imagen que tenemos en el imaginario colectivo del término surfer girl.

Lo planteo desnudando mis emociones al respecto porque me cuesta encontrar ropa cómoda, que ajuste bien, neopreno, trajes de baño, etc. Pero no sólo esto. Quiero surfear sin la presión de tener que estar genial, sentirme cómoda y libre.
 
Dos surfistas caminando por la playa

Foto: Unsplash

NOS AFECTA LA IMAGEN AÚN SIN SABERLO

Mi respuesta es que rotundamente sí. Soy Raque, mamá, aspirante a surfera, asmática, Mediterránea y joyera de surf. Tengo 47 años, he tenido un cuerpo de una talla 36 y confieso que era muy cómodo que todo te valga y te siente bien. Desde que cumplí los 40 mi cuerpo comenzó a mutar, la edad, una cirugía de hernía y otra de histerectomía, la maternidad, y este año el covid persistente, me han puesto unos kilos.

Me está costando recuperarme del covid. Ya hablaré otro día de esto. Ahora estoy en Talla 42/44 (dependiendo del pantalón) y con el neopreno tengo cuerpo de redondo. Aunque espero quedarme aquí vengo de una familia de mujeres hermosas, como diría mi abuela así que más me vale aceptar que voy a ser una curvy surfer.

.Silver Shaper saliendo de surfear

Foto: Silver Shaper.

Confieso que me ha costado volver a ponerme neopreno y meterme en el agua. He tenido una lucha interna entre aceptar mi nuevo cuerpo, un cuerpo que no reconocía en el espejo y pensar si era capaz de verme en el agua.

Todo esto con la incoherencia de sentirme feminista, llevar años luchando contra cualquier imagen sexualizada, aplaudiendo todas y cada una de las campañas y artículos de la activista Yolanda Dominguez y aceptar y promover que las modelos tengan cuerpos reales, que las mujeres aceptemos nuestros cuerpos porque los cuerpos photoshop no lo son. De hecho Noruega recientemente ha anunciado que prohibe el photoshop a las influencers por como nos afecta.

 

Estés o no de acuerdo con la prohibición, todas conocemos el daño que hace tener esa imagen perfecta en el ideario colectivo y que lleva incluso a enfermedades como la anorexia, bulimia y a un sin fin de operaciones estéticas (Otra industria). La realidad es quelas mujeres tenemos que ser muy fuertes para que no nos afecte y lo confieso, aunque me fastidia por mi carácter activista y feminista, a mí también me ha afectado y es literalmente una mierda porque me encanta ir a surfear y pensaba que me daba igual el espejo, pero no.
Silver Shaper y su hija a punto de surfear

Foto: Silver Shaper

MI LUCHA INTERNA CON MI CUERPO

La imagen afecta, es curioso porque te bloquea emocionalmente y entras en una espiral de pensar en dieta y ejercicio, pero a cierta edad no adelgazas tan fácil y yo en realidad no deseo hacer dieta ni salir a correr,  lo único que deseo es meterme en un neopreno y surfear, (cosa que afortunadamente ya hago), qué mejor ejercicio para mi cuerpo y mi mente porque me hace sentir infinita mente feliz....

Siempre pensé que a mí no me importaba el tema físico, no me agobiaba ni me influía la imagen de la publicidad, pero todo cambia y mucho cuando la barriguita se te cae y no te entra la ropa, (que esta es otra historia, el mundo de las tallas). Ahora me he reconocido en una mujer que no se permitía disfrutar de lo que le gusta hasta el punto de boicotearme a mí misma y no permitirme hacer cosas que me encantan.

Me he estado boicoteando para no verme con el neopreno puesto. Cada vez que me veía patinando o en un vídeo pienso, ¡Qué patosa! ¡Qué horror! ¡Qué fea! ¡Qué gorda!... Me he dicho todo esto internamente, no quería ver las imágenes Y ESTOY COMPLETAMENTE EN CONTRA DE QUE LAS MUJERES  NOS TRATEMOS ASÍ A NOSOTRAS. Por otro lado dudo que una 42 sea una talla no saludable para una mujer de 47 años que patina, va en bici y surfea.

NO TODAS SURFEAMOS BONITO

Ahora estoy en mi proceso de aceptar que no soy estilizada, ni tan delgada como antes, ni es visualmente bonito verme surfear, ni patinar, ni soy una delicada bailarina sobre la tabla. Soy tosca, ruda, bruta, me hago heridas, moratones, me hago daño, no quedo guay en la tabla para inmortalizarme en instagram (aunque publique imágenes mías surfeando)... 

Cada vez hay más mujeres de mi edad que me confiesan a través que les gustaría subirse a una tabla alguna vez como hago yo y me pregunto ¿por qué no lo hacen? Tengo dos respuestas. La primera, "Raque, sé coherente a ti te está pasando, te has estado dando las mismas excusas, la edad, el peso, etc". 
La segunda respuesta es ¿Cuántas imágenes de mujeres reales de todo tipo de cuerpos has visto surfeando? Las hay pero las tienes que buscar. De manera inconsciente esto nos afecta, no tenemos en el imaginario colectivo imágenes de mujeres reales surfeando, mujeres mayores, mujeres canosas, con cuerpos de todo tipo y pesos. Mujeres que surfean con moratones, o posturas no tan bellas como las chicas profesionales, a las que respeto profundamente porque viven mucha más presión sobre su imagen y sus cuerpos.

Surfista modelo en playa
Foto Unsplash

CURVY SURFER GIRL PROVOCA UN CAMBIO

Desde hace tiempo sigo a Curvy surfer girl porque está poniendo de manifiesto todo esto y mucho más además de hacer una estupenda labor con la imagen de las surfistas curvy. A mí personalmente me ha ayudado mucho seguir su perfil, ver sus vídeos y creo que mujeres tan valientes como Elizabeth son las que provocan cambios hacia algo más real y respetuoso con nosotras. Admiro su trabajo como influencer, esta me parece una influencia sana y es espectacular ver en su perfil a todas las surfistas curvy disfrutando del mar. Esto ayuda a muchas mujeres que no se atreven a meterse en el agua y olvidarse de todo lo demás que es de lo que trata el surf.

Curvy Surfer Girl
Curvy Surfer Girl. Foto: @rogue.mango

Llevo tiempo queriendo hablar de esto porque he sentido como me afectaba de forma inconsciente. Cuando me he dado cuenta, me he dicho, “a la mierda, me voy al agua y me da igual todo lo demás, me da igual si me engorda el bocata y la birra de después del surf, me da igual que me miren porque mientras estoy en el agua, todo desaparece, sólo estoy yo, esperando elegir bien mi ola”

Sé que este es un tema que levanta ampollas porque el cuerpo de las mujeres es un territorio donde todo el mundo se ve con derecho a crear opinión, incluso yo con este artículo, por eso me lo he estado pensando. Demasiadas sensibilidades
Posando con mis hebillas 

Al final he querido compartir esto porque igual que a mí me ayuda ver a muchas surfistas felices con todo tipo de cuerpos en el agua, quiero sumarme a la labor de visibilizar nuestros cuerpos reales. Por eso también me he decidido a ser modelo para mis joyas porque soy una mujer que surfea y que te puedes encontrar en el pico con un talla plus y longboard súper molón cogiendo mini olas.

Quiero sumarme a batallas como la de Tania Llasera  que lleva años denunciando el tema de las tallas o Kanoa Greene que se supera cada día como instructora deportiva. Cada vez más mujeres ponen de manifiesto como nos influye la dictadura de la imagen. Por esto me he decidido a publicar imágenes mías y vídeos cayéndome de mi tabla. Quiero compartir lo bien que me lo paso en el agua y quiero que sepas que tú también puedes flipar surfeando.

Hay que conseguir que la excepción de que las marcas están sacando la colección de baño y deporte en talla plus, se convierta en norma, pero más, que las imágenes que vemos en la publicidad de esas marcas sea de todo tipo de mujeres, nos queremos incluidas a todas.  Quiero un mundo en el que nuestras hijas, tengan el cuerpo que tengan, se sientan libres para ponerse un neopreno o traje de baño que les resulte cómodo y puedan surfear con naturalidad sin preocuparse de la manera en que lo hacemos, de su imagen, de lo que piensen los demás, de cómo quedan sobre su tabla o si son bonitas surfistas de portada.

Afortunadamente muchas mujeres se están cansado de que la ropa para nosotras suele ser más incómoda, con menos tela o menos abrigada y se plantan.También estamos cansadas de no reconocernos en los anuncios y carteles. Muchas surfistas profesionales de hecho han denunciado, las diferencias entre sueldos, premios con los chicos o  las presiones que sienten como deportistas y la imagen que las marcas les piden. Recientemente ha sido en Tokio donde algunas deportistas no han aceptado uniformes sexistas, más incómodos, enfrentándose a multas del COI. 

Sin duda esto es bueno y está comenzando un cambio que nos hace avanzar. Lee, infórmate, hay personas que trabajan para mejorar nuestra vida como este estudio sobre género y deporte que  os dejo, una lectura interesante de Sara Rocenwajn
 
¿Qué opinas? ¿Abrimos un debate sobre este tema? Más cosas interesantes en este blog
 


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